Asamblea Constituyente en Colombia: comité promotor detiene recolección de firmas y retira el proyecto

El comité promotor de la Asamblea Nacional Constituyente en Colombia anunció este jueves 4 de junio de 2026 que detuvo el proceso de recolección de firmas y retiró formalmente el proyecto de convocatoria que había impulsado durante meses el gobierno del presidente Gustavo Petro. La decisión, confirmada por El País y otros medios, marca el fin de una de las apuestas políticas más polémicas y controvertidas del actual mandato.

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Una decisión con trasfondo electoral

La determinación del comité promotor de la Constituyente no fue espontánea. Según fuentes consultadas por El País, en la noche del miércoles 3 de junio, el presidente Petro se reunió con los integrantes del comité en la base aérea militar de Catam, en Bogotá, donde se tomó la decisión definitiva de dar marcha atrás al proyecto. El mandatario comprendió que la Asamblea Constituyente se había convertido en un obstáculo político para su propio movimiento: el temor ciudadano hacia una eventual reforma constitucional estaba erosionando las opciones electorales del candidato presidencial de su partido, el senador Iván Cepeda, quien compite en la segunda vuelta presidencial prevista para el 21 de junio de 2026.

El comité había logrado recoger casi dos millones de firmas en respaldo de la iniciativa, una cifra significativa pero aún insuficiente para cumplir el umbral legal establecido por el artículo 376 de la Constitución Política de Colombia, que exige el respaldo de al menos una tercera parte del censo electoral —equivalente a más de 13 millones de colombianos— para que una convocatoria constituyente prospere.elcolombiano+1

El largo camino de la Constituyente de Petro

La idea de una Asamblea Nacional Constituyente no es nueva en el discurso del presidente Petro. La primera vez que la mencionó públicamente fue en marzo de 2024, cuando en un discurso en Cali, ante el estancamiento de sus reformas en el Congreso, proclamó: «La Asamblea Nacional Constituyente debe transformar las instituciones para que le obedezcan al pueblo su mandato de paz y de justicia».

La propuesta resucitó con más fuerza el 1 de mayo de 2026, cuando en un acto por el Día del Trabajador en Medellín, Petro anunció la creación formal del comité promotor. El objetivo era reunir cinco millones de firmas para el 20 de julio de 2026, fecha en que asume el nuevo Congreso de la República. El comité, inscrito ante la Registraduría Nacional del Estado Civil desde diciembre de 2025, había recibido vía libre para iniciar la recolección formal de apoyos desde el 31 de enero de 2026, cuando la autoridad electoral otorgó el reconocimiento oficial al grupo de nueve promotores.

¿Qué dice la Constitución sobre una Constituyente?

Uno de los puntos más debatidos durante todo este proceso fue la viabilidad jurídica de la iniciativa. El artículo 374 de la Constitución establece que la Carta Magna solo puede reformarse mediante tres mecanismos: acto legislativo, referendo o Asamblea Constituyente. En ninguno de estos procesos el presidente de la República tiene facultades directas de convocatoria.

La Corte Constitucional, en la sentencia C-180 de 1994, ya había señalado que la convocatoria de una Asamblea Constituyente requiere una ley aprobada por el Congreso con mayoría calificada y posteriormente refrendada por el pueblo en referendo. El Gobierno de Petro nunca contó con esa mayoría calificada en el legislativo, lo que hacía aún más complejo el camino jurídico de la reforma constitucional.

El panorama electoral, el factor decisivo

Analistas políticos y los propios protagonistas señalaron que el contexto electoral fue determinante en la decisión. La primera vuelta presidencial del 31 de mayo de 2026 arrojó un resultado que tomó por sorpresa a las encuestas: el candidato Abelardo de la Espriella, de la ultraderecha, se impuso con más de 10 millones de votos, cerca de 700.000 más que Iván Cepeda.

Con solo tres semanas para la segunda vuelta, Petro necesitaba ampliar el apoyo a Cepeda entre sectores de centro. Figuras como el candidato presidencial Sergio Fajardo —quien obtuvo más de un millón de votos— y el excandidato vicepresidencial Juan Daniel Oviedo citaron explícitamente la Asamblea Constituyente como razón para no respaldar a Cepeda. Ante este escenario, el presidente optó por sacrificar su proyecto más ambicioso en aras de mantener viva la posibilidad de una victoria electoral de la izquierda en Colombia.

Reacciones y contexto político

La oposición política y amplios sectores de la sociedad civil habían rechazado desde el principio la propuesta de convocatoria constituyente. Critics señalaban que la iniciativa era inconstitucional de origen, pues no podía emanar directamente del ejecutivo, y que representaba un riesgo para la estabilidad democrática del país. El bloqueo institucional que el gobierno argumentaba como justificación para una nueva constitución fue también cuestionado: expertos jurídicos indicaron que existían otros mecanismos legales para tramitar las reformas sociales que el gobierno consideraba frenadas en el Congreso.

Cabe recordar que cuando Petro era candidato presidencial en 2018, firmó ante testigos un decálogo de compromisos donde explícitamente se comprometía a no convocar una Asamblea Constituyente si llegaba al poder. Ese compromiso, grabado en piedra —literalmente en mármol—, fue liderado por el exalcalde de Bogotá Antanas Mockus, y su incumplimiento fue uno de los argumentos más utilizados por sus detractores a lo largo de este proceso.

Lo que queda después del retiro

Con el retiro formal del proyecto, la recolección de firmas para la Constituyente queda archivada sin prosperar. El proceso, que comenzó formalmente en febrero de 2026 con la meta de presentar los apoyos al nuevo Congreso el 20 de julio, no alcanzó su objetivo numérico ni político. Colombia llega así a su segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026 sin la sombra de la Constituyente sobre la campaña, en lo que podría interpretarse como un giro pragmático del petrismo hacia la búsqueda de una transición ordenada del poder.

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