Cepeda convoca formalmente a debate presidencial a De la Espriella antes del 21 de junio

Menos de doce horas después de conocerse los resultados de la primera vuelta presidencial de Colombia 2026, el candidato del Pacto Histórico, Iván Cepeda, lanzó un convocatoria formal a debate político y electoral dirigida a su contendor Abelardo de la Espriella, quien encabezó la votación con 10.361.499 sufragios frente a los 9.688.361 votos obtenidos por el senador oficialista.

El movimiento tomó por sorpresa a analistas y medios del país, pues durante toda la campaña presidencial, los debates entre candidatos presidenciales fueron uno de los puntos más álgidos y polémicos de la contienda electoral colombiana.

El reto de Cepeda: ¿Qué dijo exactamente?

A través de su cuenta en X (antes Twitter), Cepeda publicó el anuncio con un tono formal y directo: «Anuncio a la opinión pública que emplazo a debate político y electoral al candidato Abelardo de la Espriella».

El candidato del Pacto Histórico dejó claro que las condiciones del debate presidencial no serán impuestas de manera unilateral, sino que «las condiciones para efectuarlo serán acordadas por las personas que he designado para ese fin, y cuyo nombre daré a conocer». Esto significa que será un grupo de delegados cercanos al candidato el encargado de negociar aspectos prácticos como el formato, el temario, los moderadores y el escenario del encuentro, antes de la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026.dw+1

Este mecanismo de negociación no es nuevo en la política colombiana. Ya durante la campaña presidencial 2026, Cepeda había señalado que «concertará las modalidades del debate bajo condiciones equitativas, el temario, los moderadores y el escenario, los cuales deberán ser rigurosamente pactados», según sus palabras registradas en un evento en Fusagasugá en abril pasado.

La respuesta de De la Espriella: aceptación con condición

El abogado barranquillero y candidato de la ultraderecha colombianaAbelardo de la Espriella, de 47 años, no tardó en responder. En un tono desafiante y provocador, el ganador de la primera vuelta respondió en redes sociales: «¿Ahora sí, cobarde? Te escondiste mientras tu dueño hacía tu campaña, y fallaron».

Sin embargo, más allá del tono agresivo, De la Espriella aceptó el debate presidencial de segunda vuelta, aunque puso una condición concreta sobre la mesa: «Primero, reconoce el resultado de las elecciones y vamos a debatir ya mismo». Así, el líder de la derecha radical colombiana condicionó su participación en el debate político electoral al reconocimiento formal de los resultados electorales del 25 de mayo por parte de Cepeda, candidato del oficialismo petrista.

De la Espriella también solicitó a los medios de comunicación colombianos que sean ellos quienes «fijen fecha y hora» del debate, buscando que el escenario no dependa exclusivamente de las condiciones que plantee el equipo negociador de Cepeda.

Antecedentes: una campaña sin debates

El contexto de esta convocatoria es revelador. Durante la campaña presidencial previa a la primera vuelta del 25 de mayo de 2026, los debates presidenciales brillaron por su ausencia. El equipo de Cepeda fue descrito por medios como La Silla Vacía como «cauto y reservado», manteniendo «una relación distante con los medios».

En la contienda de tres candidatos que marcó esa etapa —Cepeda, De la Espriella y Paloma Valencia—, ninguno de los aspirantes designó delegados para acordar los puntos del debate, pese a que todos se declararon en algún momento dispuestos a participar. Ese llamado nunca se materializó, lo que dejó a los electores colombianos sin un cara a cara directo entre los principales aspirantes a la Presidencia de la República de Colombia antes de la jornada del 25 de mayo.

Adicionalmente, Cepeda fue criticado durante la campaña por querer excluir candidatos del debate presidencial, buscando que el encuentro se centrara únicamente entre representantes del Pacto Histórico y la extrema derecha, dejando por fuera a las candidaturas de centro. El propio senador defendió esa postura en la plenaria del Congreso, argumentando que sus diferencias de fondo son con «el modelo autoritario, representado por la corriente uribista».

¿Qué está en juego en la segunda vuelta?

El balotaje presidencial del 21 de junio de 2026 se perfila como uno de los más reñidos en la historia reciente del país. La diferencia entre los dos candidatos al corte de primera vuelta fue de apenas 673.138 votos, lo que deja el resultado en total incertidumbre y convierte a cada aparición pública —especialmente un debate televisado— en un momento definitivo para millones de votantes colombianos indecisos.

El debate político electoral entre Cepeda y De la Espriella podría ser el primer gran cara a cara de la campaña, un escenario histórico donde se contrapondrán dos visiones radicalmente distintas del país: la izquierda heredera del petrismo frente a la derecha radical que, con un discurso anticorrupción y de mano dura, logró sorprender con el primer lugar en las urnas.

Lo que sigue: delegados, condiciones y fechas

Según lo anunciado por Cepeda, la pelota está ahora en manos de sus delegados negociadores, cuyos nombres aún no se han revelado públicamente. Estos serán los responsables de definir: el formato del debate presidencial, los medios de comunicación anfitriones, el temario de preguntas, las reglas de participación y la fecha exacta —que deberá ser antes del 21 de junio de 2026, día del balotaje.

De la Espriella, por su parte, puso la pelota en el campo del candidato oficialista al exigirle primero el reconocimiento de los resultados electorales. Queda por verse si esta condición política será cumplida por el equipo del Pacto Histórico o si se convertirá en el nuevo obstáculo para que el debate presidencial Colombia 2026 por fin se materialice.

Fotoportada: France24

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