Fiscalía imputará al general en (R) Eduardo Zapateiro por acoso sexual

La Fiscalía General de la Nación radicó este jueves una solicitud de audiencia de imputación de cargos contra el general en retiro Eduardo Zapateiro, excomandante del Ejército Nacional, por el delito de acoso sexual.
Según la información oficial, los hechos investigados estarían relacionados con posibles actos de asedio e intimidación de carácter sexual contra funcionarias de las Fuerzas Militares, cuando el altísimo mando ejercía como comandante del Ejército.

Este caso se inscribe en un contexto más amplio de denuncias de acoso sexual en instituciones castrenses, donde, en los últimos años, la Procuraduría General y la Fiscalía han abierto procesos contra varios oficiales por hostigamiento sexual y abusos de poder. En ese marco, la instrucción abierta en contra de Zapateiro eleva la sensibilidad pública sobre la tutela de funcionarias y la urgencia de protocolos efectivos contra el acoso sexual laboral dentro de la Fuerza Pública.

Qué se conoce hasta ahora de la investigación por acoso sexual

La solicitud de audiencia de imputación fue presentada por un fiscal delegado ante la Corte Suprema de Justicia, organismo que ahora debe citar a Zapateiro y a las partes para que se abra la fase de imputación. En ese escenario, la Fiscalía explicará el cuerpo probatorio y las pruebas de acoso sexual, mientras que la defensa del acusado podrá presentar recursos, oponerse o solicitar ajustes al pliego de cargos.

De acuerdo con la información divulgada, los hechos investigados giran en torno a conductas de posible asedio e intimidación de tipo sexual hacia funcionarias de las Fuerzas Militares, cometidas presuntamente durante el periodo en el que Zapateiro ostentaba el cargo de comandante del Ejército Nacional. Si prosperan las pruebas, el caso podría derivar en proceso penal formal y, eventualmente, en una sentencia por acoso sexual, con implicaciones tanto penales como disciplinarias para el general en retiro.

Contexto previo: Zapateiro y otras denuncias de acoso

En 2025, el periodista de investigación Daniel Coronell reveló en el portal Los Danieles que una abogada contratista del EjércitoLiliana del Pilar Zambrano Ruiz, denunció que recibió mensajes de WhatsApp del entonces general comandante, de carácter erotizado y agresivo sexualmente. Coronell publicó pantallazos de conversaciones donde Zapateiro le escribía expresiones como “déjeme verte de pues a cabeza”, calificadas como signos claros de acoso sexual y abuso de poder.

Ese episodio se vinculó además con la exclusión abrupta del coronel José Luis Esparza de la carrera militar, a dos meses de alcanzar el grado de general, lo que reforzó la sensación de que el presunto acoso sexual se articulaba con uso discrecional del rango para anular a quien lo denunciara o se opusiera. En esa misma vorágine, la Corte Suprema ordenó continuar otros procesos contra Zapateiro por presuntos nexos con estructuras criminales, lo que le ha puesto bajo el ojo de la justicia penal ordinaria y disciplinaria.

Fuerzas Militares y la urgencia de tolerancia cero al acoso sexual

El caso de Zapateiro se suma a otros escándalos recientes de acoso sexual en la Fuerza Pública, como el de un capitán de la Armada Nacional que fue inhabilitado por 16 años tras ser hallado responsable de acosar sexualmente a una médica residente en el Hospital Militar Central. La Procuraduría ha calificado esos hechos como faltas gravísimas y ha insistido en que el Estado debe garantizar ambientes libres de acoso sexual en instituciones militares y de policía.

En el Ejército y la Policía, voces internas han señalado que la cultura de silencio y el miedo a las represalias frena denuncias, aun cuando ya existen protocolos de protección para víctimas. En ese sentido, la apertura de una imputación contra un excomandante como Zapateiro puede ser un punto de quiebre simbólico: si se sanciona abiertamente al más alto escalón, se envía un mensaje de que el acoso sexual no quedará impune ni protegido por el rango o las jerarquías militares.

Implicaciones políticas y sociales de la imputación

El general Eduardo Zapateiro fue un hombre fuerte dentro de la derecha militarista durante su gestión como comandante del Ejército Nacional, imagen de un discurso de “arrecho” y “Ajúa” que lo catapultó como icono en sectores de la fuerza pública. Sin embargo, su figura hoy se ha visto erosionada por varios procesos judiciales, entre ellos, el acoso sexual y acusaciones de nexos con estructuras criminales, que han sido sostenerse que ejerció un poder transversal más allá de la cadena de mando.elheraldo+1

La Fiscalía y la Corte Suprema están llamadas ahora a aclarar si el acoso sexual se redujo a pocos mensajes aislados o se consolidó en un patrón de hostigamiento sistémico que impidió el desenvolvimiento laboral de las funcionarias del Ejército. Una determinación clara podría impactar, además, la forma en que el Ministerio de Defensa y la comandancia actual reformulan sus políticas de protección de género y de prevención de acoso sexual en cuartel y unidades.

Qué significa la imputación para las presuntas víctimas

Para las funcionarias del Ejército que habrían sufrido acoso sexual, la imputación de cargos contra Zapateiro representa un paso clave hacia la reparación material y simbólica. Aunque la justicia penal tarda, el simple hecho de que un excomandante del Ejército enfrente audiencia por acoso sexual rompe con el esquema de impunidad percibida al interior de la Fuerza Pública.

La Fiscalía ha señalado que la investigación se mantiene en curso, por lo que se podrían incorporar nuevas pruebas, testigos y elementos de abuso de poder o intimidación para reforzar la acusación. En paralelo, la Procuraduría podría abrir un proceso disciplinario autónomo, sancionando a Zapateiro con inhabilidades o suspensiones de su derecho a ejercer cargos públicos, incluso si se trata de un general en retiro.

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