Proyecto Júpiter en Colombia: quiénes están involucrados y cómo influye en las elecciones 2026

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Qué es el Proyecto Júpiter?

El Proyecto Júpiter es una operación política de grandes proporciones que ha salido a la luz en las últimas semanas a través de una investigación periodística conjunta de Revista Raya y Señal Colombia (RTVC). Su objetivo principal es influir en el voto de millones de colombianos antes de las elecciones presidenciales de 2026, usando estrategias de comunicación, talleres empresariales y campañas digitales masivas.

Según la investigación, el Proyecto Júpiter funciona como una “fábrica de miedo” que busca generar miedo, indignación e incertidumbre en la opinión pública, especialmente en sectores jóvenes y trabajadores formales. Esta estrategia se enmarca en un contexto electoral tensionado, donde el candidato de izquierda Iván Cepeda asciende en las encuestas y el uribismo busca reafirmar su influencia en el poder.

Principales actores y financiación

El Proyecto Júpiter estaría liderado por el excanciller Jaime Bermúdez Merizalde, estratega de comunicaciones que fue clave en la llegada de Álvaro Uribe Vélez a la Presidencia en 2002. Bermúdez habría diseñado esta operación como una suerte de retomada de la fórmula uribista centrada en el manejo de la narrativa, la polarización y la movilización de la opinión pública.

En el plano financiero, se ha revelado que el Proyecto Júpiter habría recaudado entre $5.000 y $7.000 millones de pesos (en torno a 1,7 millones de dólares) para impulsar estas actividades. En los documentos analizados por Señal Investigativa y Revista Raya, se menciona que esos recursos se destinan a agencias digitalesmedios de comunicación aliados y centros de pensamiento conservadores.

Entre los actores empresariales señalados se encuentran empresas como Sura, Carvajal, Incauca, Postobón y Harinera del Valle, que han abierto sus espacios internos para la realización de talleres políticos orientados a empleados. También aparecen centros de pensamiento como Libertank, Origen, el Instituto de Ciencia Política Hernán Echavarría OlaizColombia Construye Confianza y la Unidad de Acción Vallecaucana, que participan en la elaboración de contenidos y la organización de eventos.

Mecanismos de influencia: talleres y redes sociales

El Proyecto Júpiter opera en al menos dos frentes simultáneos: el espacio físico en empresas privadas y el espacio digital en redes sociales. En el primero, se han realizado más de 30 talleres en diferentes compañías bajo el disfraz de charlas sobre democracia, liderazgo y ciudadanía.

Según la investigación, estos talleres empresariales buscan incidir en la decisión de voto de empleados jóvenes, utilizando discursos de miedo, incertidumbre y confrontación contra candidatos de la izquierda. En algunos casos se habla de que los contenidos se distribuyen entre cercanamente 800 empleados por empresa, lo que amplifica el impacto basado en la estructura jerárquica laboral.

En el ámbito digital, el Proyecto Júpiter despliega una campaña masiva de contenido en redes sociales, dirigida a cerca de 17 millones de personas. Ahí intervienen agencias digitales y medios de comunicación aliados, entre ellos Libertank, La Silla Vacía, Vahos, Orozco y otros espacios editoriales conservadores, que amplifican la narrativa planificada.

Estos medios se utilizan como amplificadores de narrativas polarizadas, donde se mezclan noticias políticas, memes, análisis de opinión y contenidos virales pensados para virar el voto hacia la candidatura de Paloma Valencia y alejar a la ciudadanía de Iván Cepeda y otros aspirantes de tendencia progresista.

Quiénes están involucrados políticamente

El Proyecto Júpiter tiene un norte político claro: favorecer la candidatura presidencial de Paloma Valencia Laserna, figura de ultraderecha vinculada al Centro Democrático y al uribismo tradicional. En los documentos y audios que han filtrado las investigaciones se menciona que el objetivo es posicionar a Valencia como la “opción moderada” frente a otros perfiles más radicales dentro del mismo bloque.argentina.

El Centro Democrático y sectores cercanos a Álvaro Uribe Vélez aparecen como ejes de articulación del Proyecto Júpiter, coordinando la red de empresarios, comunicadores y analistas que participan en la operación. Además, se habla de que líderes empresariales de distintos sectores –no solo grandes conglomerados, sino también gremios regionales como ProBogotá y ProAntioquia– han sido convocados a talleres y foros que forman parte de la misma estrategia.

En el polo contrario, Iván Cepeda y su equipo han denunciado que el Proyecto Júpiter entraña una forma de adoctrinamiento político, que busca presionar el voto legítimo de los trabajadores y vulnera la neutralidad de los espacios laborales. Cepeda ha señalado que estas prácticas se combinan con campañas de desprestigio en redes sociales, donde se difunden versiones sesgadas de su trayectoria y de su propuesta de gobierno.

Influencia en las próximas elecciones en Colombia

El calendario electoral colombiano marca que las elecciones presidenciales de 2026 se realizarán el 31 de mayo, con posible segunda vuelta el 21 de junio si ningún candidato supera el 50% de los votos. En este contexto, el Proyecto Júpiter se presenta como una operación de fondo, desplegada semanas antes de la jornada, con el fin de torcer el resultado electoral a través de la manipulación emocional, más que solo del debate programático.

Los investigadores señalan que el proyecto busca movilizar el voto de los sectores medios y empresariales, especialmente en ciudades grandes como Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla, donde la presencia de las empresas mencionadas es más densa. Allí, la combinación de talleres internos y campañas digitales puede tener un efecto multiplicador, al influir tanto en la opinión pública general como en el comportamiento de militantes y simpatizantes.

Además, el Proyecto Júpiter se enmarca en un patrón de intervención política empresarial que ha sido observado en otros procesos electorales en América Latina, donde grandes compañías participan activamente en la definición de escenarios mediante financiación, formación política interna y presión indirecta sobre el voto. En Colombia, la polémica se intensifica porque algunos de estos actores también participan en procesos de responsabilidad social y discursos cívicos, lo que genera una tensión entre activismo empresarial y interferencia política.

Polémica, denuncias y futuro del proyecto

Las revelaciones sobre el Proyecto Júpiter han generado una fuerte polémica pública y varias denuncias legales sobre posible manipulación electoral, uso indebido de recursos empresariales y presión en el voto de trabajadores. Organizaciones sociales, medios independientes y académicos han llamado a que las autoridades de fiscalización electoral –como la Registraduría y el Consejo Nacional Electoral– revisen estos informes y adopten medidas de control.

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