La polémica por los falsos positivos volvió a subir de tono en Colombia luego de que la JEP actualizara su universo de casos a 7.837 víctimas y reabriera el debate político entre Álvaro Uribe Vélez, Gustavo Petro e Iván Cepeda. El expresidente rechazó los señalamientos en su contra y aseguró que los dos dirigentes “mienten” al atribuirle responsabilidad directa por esas ejecuciones extrajudiciales.
Qué pasó con la cifra
La JEP informó que la cifra de víctimas documentadas pasó de 6.402 a 7.837 tras ampliar el periodo de análisis de 2002-2008 a 1990-2016 y cruzar nuevas bases de datos que antes no estaban incluidas. Según el tribunal, el universo de hechos era provisional y podía aumentar conforme avanzaran las investigaciones y se sumaran reportes de víctimas y otros insumos. Esa actualización cambió el centro del debate público porque ya no se trata solo del periodo que coincidió con el gobierno de Uribe, sino de un arco histórico más amplio.
La respuesta de Uribe
En su respuesta, Uribe acusó a Petro y Cepeda de mentir “cobardemente” y de usar el tema para desviar la atención de la situación de orden público y de otros hechos violentos del país. También afirmó que le están asignando falsos positivos de 18 años que, según su versión, no gobernó en toda esa extensión temporal. En otro pronunciamiento, subió el tono contra el presidente y el senador, a quienes calificó de “indigno” e “hipócrita” en el marco de la controversia.infobae+1
Qué dijeron Petro y Cepeda
De acuerdo con los reportes revisados, Gustavo Petro sostuvo que las ejecuciones extrajudiciales constituyen “el peor crimen contra la humanidad cometido en las Américas en este siglo” y dijo que la cifra elevada confirma la magnitud del caso. Por su parte, Iván Cepeda afirmó que Uribe debería responder ante la justicia por los miles de asesinatos presentados como bajas en combate. Cepeda también insistió en que la actualización de la cifra fortalece el reclamo de verdad, justicia y responsabilidad institucional.
El peso de la JEP
La nueva actualización de la JEP volvió a poner sobre la mesa el alcance de uno de los capítulos más dolorosos del conflicto armado colombiano. El tribunal explicó que el cambio obedece a una ampliación metodológica y documental, no a una decisión política, y que el conteo puede seguir creciendo. Esa precisión es clave para entender por qué el debate no solo gira alrededor de nombres propios, sino también sobre cómo se construyen las cifras oficiales en procesos de justicia transicional.
Impacto político y judicial
El choque entre Uribe, Petro y Cepeda refleja cómo el tema de los falsos positivos sigue siendo una herida abierta y un terreno de disputa electoral y judicial. Para los sectores críticos del uribismo, la nueva cifra refuerza la necesidad de esclarecer responsabilidades de alto nivel. Para el uribismo, en cambio, la discusión está siendo utilizada como herramienta política para reescribir la historia y cargarle al expresidente una culpa que niega.infobae+3
Contexto que no cambia
Más allá del cruce de acusaciones, el dato central es que la JEP elevó el universo de víctimas a 7.837 y advirtió que aún faltan elementos por incorporar. Además, colectivos de víctimas como MAFAPO celebraron que el conteo confirme que las denuncias iniciales se quedaban cortas frente al tamaño real del horror. En ese sentido, el foco periodístico no debería quedarse solo en la pelea política, sino en la búsqueda de verdad, reparación y garantías de no repetición.



