¿Qué es la Doctrina Monroe y cómo está transformando la política de Sudamérica en 2026?

Por: Redacción Internacional Humana Noticias
Boletín periodístico especializado en geopolítica latinoamericana

La Doctrina Monroe, enunciada hace más de dos siglos por el presidente estadounidense James Monroe en 1823, vive un renacimiento sin precedentes en la política contemporánea de América Latina. Bajo la administración del actual presidente Donald Trump, esta histórica política exterior ha sido reinterpretada como el «Corolario Trump» o «Doctrina Donroe», reafirmando el dominio de Estados Unidos en el hemisferio occidental con un enfoque más intervencionista y coercitivo.

Esta doctrina, que originalmente proclamaba «América para los americanos» con el objetivo de evitar la intervención europea en el continente, se ha transformado en un instrumento de hegemonía estadounidense que justifica la intervención directa en países sudamericanos, especialmente en Venezuela, donde la captura de Nicolás Maduro en enero de 2026 marcó un precedente histórico.

¿Qué es exactamente la Doctrina Monroe?

La Doctrina Monroe fue una política exterior formulada por el presidente James Monroe, quinto mandatario de Estados Unidos, en su mensaje al Congreso de diciembre de 1823. Esta doctrina establecía tres principios fundamentales:

PrincipioDescripción
No colonizaciónEl continente americano estaba cerrado a nuevas colonizaciones europeas
No intervenciónLas potencias europeas no debían intervenir en los asuntos de naciones independientes americanas
No injerencia reciprocaEstados Unidos no intervendría en asuntos internos de Europa

La frase emblemática «América para los americanos» en la práctica significó que Estados Unidos se atribuía el derecho de actuar como potencia dominante en América Latina, considerándola su «patio trasero» estratégico.

Con el tiempo, la doctrina evolucionó de ser un principio defensivo a un instrumento de intervencionismo estadounidense. Durante la Guerra Fría, se utilizó para justificar la contención del comunismo, y hoy resurge para frenar la influencia de China y Rusia en la región.

El «Corolario Trump» y la nueva Estrategia de Seguridad Nacional 2025

La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos 2025, publicada en diciembre de 2025 por la Casa Blanca, establece explícitamente el retorno de los principios de la Doctrina Monroe con un «Corolario Trump»:

Objetivos principales del Corolario Trump:

  • Restaurar la preeminencia estadounidense en el hemisferio occidental
  • Excluir rivales extra-hemisféricos como ChinaRusiaIrán y Cuba
  • Controlar la inmigración irregular y el flujo de drogas
  • Fortalecer la estabilidad y seguridad regional bajo liderazgo estadounidense
  • Aumentar la presencia militar en el Caribe y América Latina
  • Expulsar empresas extranjeras que construyan infraestructura estratégica en la región

El documento oficial declara: «Con nuestra nueva estrategia de seguridad nacional, el dominio estadounidense en el hemisferio occidental nunca volverá a ser cuestionado».

Donald Trump incluso bromeó sobre el nombre renovado: «Algunos ya la llaman la Doctrina Donroe», creando un neologismo a partir de su nombre y la doctrina original.


La captura de Nicolás Maduro: el punto de inflexión histórico

El sábado 3 de enero de 2026Estados Unidos ejecutó un ataque a gran escala contra Venezuela, donde la Fuerza Delta del Ejército estadounidense con inteligencia de la CIA capturó al presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes fueron sacados del país en avión hacia Estados Unidos para enfrentar cargos penales.

Trump presentó esta operación como parte del «Corolario Trump a la Doctrina Monroe», justificando la acción diciendo que Venezuela estaba:

  • «Albergando cada vez más a adversarios extranjeros» en la región
  • «Adquiriendo armas ofensivas amenazantes» que podrían amenazar intereses estadounidenses
  • Violando «principios fundamentales de la política exterior estadounidense que se remontan a más de dos siglos»

El presidente estadounidense enfatizó repetidamente el petróleo de Venezuela, mencionándolo 20 ocasiones en su conferencia, declarando: «Tenemos una energía tremenda en ese país. Es muy importante que la protejamos. La necesitamos para nosotros. La necesitamos para el mundo».

Reacciones de los países sudamericanos: división y preocupación

La aplicación del Corolario Trump ha generado reacciones divididas en Sudamérica, exponiendo la falta de liderazgo regional unificado:

Países que han repudiado firmemente la intervención:

PaísPosiciónLíder
ColombiaInicialmente criticó como «aberrante», luego acercamiento diplomáticoGustavo Petro
BrasilPreocupación por soberanía regionalLuis Inácio Lula da Silva
MéxicoDefendió principio de no intervenciónClaudia Sheinbaum
UruguayCondeno intervención unilateralYamandú Orsi
ChilePreocupación por precedentes democráticosGabriel Boric

El caso especial de Colombia:

El presidente Gustavo Petro fue uno de los críticos más vocales de Trump, calificando la acción de «aberrante» que destruyó «el Estado de derecho a nivel mundial» y diciendo que se habían «orinado sangrientamente sobre la soberanía sagrada de toda Latinoamérica».

Sin embargo, tras temer una acción similar en su país, Petro terminó acercándose a Trump con un diálogo telefónico que rebajó la tensión, concluyendo con una visita a Washington en febrero de 2026.

Actualiza el boletín periodístico incluyendo el apoyo de Trump a Abelardo de la Espriella:

Apoyo de Trump a Abelardo de la Espriella en Colombia: injerencia electoral sin precedentes

En una muestra clara de la aplicación del Corolario Trump, el presidente Donald Trump intervino directamente en las elecciones presidenciales de Colombia 2026, anunciando su apoyo público al candidato de derecha Abelardo de la Espriella. El anuncio se realizó el martes 2 de junio de 2026, dos días después de que el candidato ultraderechista sorprendiera al ser el más votado en la primera vuelta.

A través de una publicación en su cuenta de Truth Social, Trump felicitó al candidato colombiano diciendo:

«Felicitaciones al candidato presidencial colombiano, ‘El Tigre (THE TIGER)’, Abelardo de la Espriella, un líder inteligente, fuerte y firme, por su decisiva victoria en la primera vuelta de la elección presidencial colombiana»

El mandatario estadounidense calificó a Abelardo de la Espriella como «importante para la relación entre EE.UU. y Colombia» y describió a su rival, el candidato del gobierno de izquierda, como una amenaza.

La segunda vuelta presidencial colombiana

La campaña electoral colombiana de cara a la segunda vuelta presidencial del 21 de junio de 2026 se intensificó con este anuncio del respaldo del presidente Donald Trump. El candidato Abelardo de la Espriella avanzó a la segunda vuelta después de las elecciones del domingo, donde enfrentará a un candidato del partido actual presidente de izquierda, Gustavo Petro.

Abelardo de la Espriella le agradeció públicamente al presidente Trump su apoyo para llegar a la presidencia de Colombia, diciendo que comparte su lucha contra el comunismo.elordenmundial+1

Implicaciones de la injerencia electoral

La senadora Paola Holguín, del partido Centro Democrático, analizó en entrevista con NTN24 las implicaciones de este apoyo y el panorama político del país, destacando que este tipo de intervención se ha convertido en una tendencia durante el segundo mandato de Trump para influir en elecciones internacionales.

Este apoyo electoral representa la aplicación práctica del Corolario Trump-Monroe, donde Washington opera bajo una lógica binaria: «recompensar a los aliados funcionales y presionar a los gobiernos díscolos».

La posición histórica de Brasil:

Brasil se vio históricamente como defensor de esta doctrina en Sudamérica, considerándose protector del subsistema regional y preocupándose incluso por la influencia de EE.UU. en el área, según expertos.

Impacto geopolítico: competencia con China y Rusia

La nueva doctrina pone específicamente en su punto mira la colaboración de Pekín con países latinoamericanos en áreas como:realinstitutoelcano+1

  • Construcción de infraestructuras
  • Control de activos estratégicos
  • Puertos y instalaciones militares
  • Adquisición de activos clave

El documento oficial establece: «Los términos de nuestras alianzas… deben estar condicionados a reducir la influencia adversaria ajena, desde el control de puertos, instalaciones militares e infraestructura clave».

China ha acumulado puertos en América Latina y el Caribe, mientras que Estados Unidos busca expulsar empresas extranjeras que construyan infraestructura en la región, estableciendo contratos de proveedor único para empresas estadounidenses.

Implicaciones para la soberanía latinoamericana

La Doctrina Monroe actual establece un precedente peligroso: cuando Estados Unidos considera que sus intereses clave están en riesgo, la soberanía de un país sudamericano se vuelve negociable:

Características del nuevo intervencionismo:

  1. Acción unilateral sin mediación internacional
  2. Uso de fuerza letal cuando sea necesario
  3. Actuar primero y explicar después
  4. Desprecio por el consenso internacional y críticas en la ONU
  5. «Estados Unidos no pide permiso» en América Latina

La profesora Gretchen Murphy de la Universidad de Texas analiza que Trump está retomando el patrón histórico de «citar la Doctrina Monroe para legitimar intervenciones que socavan la democracia real y que benefician a diversos intereses, incluidos los intereses comerciales».

¿Patio trasero para siempre?

La Doctrina Monroe, que en el siglo XIX proclamaba «América para los americanos», está viva y coleando dos siglos después. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos declara explícitamente la vuelta de esos principios «para restaurar la preeminencia estadounidense en el Hemisferio Occidental» con un corolario Trump más sensato y contundente.

Esta reactivación genera inquietud en la región y reaviva el fantasma de Monroe, no como doctrina escrita, sino como práctica viva de poder que define a América Latina como parte del perímetro estratégico de Washington.

Los países sudamericanos enfrentan ahora el desafío de navegar una región donde la soberanía puede ser negociable cuando los intereses estadounidenses están en juego, mientras intentan mantener relaciones equitativas con Estados Unidos sin ceder autonomía estratégica frente al ascenso de China y otras potencias extrahemisféricas.

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