MinAmbiente designado no acabará con la ANLA y revela cómo se aplicaría fracking sostenible en Colombia

En una declaración que reconfigura la política ambiental del próximo gobierno colombiano, el ministro designado de Ambiente, Fabio Arjona, descartó cualquier posibilidad de eliminar la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA), pero al mismo tiempo advirtió que esta entidad no puede operar como un “organismo discrecional” ni frenar proyectos de infraestructura clave para el país.

ANLA no se elimina, pero se revisa su funcionamiento

Arjona afirmó en el programa 6AMW de Caracol Radio que la ANLA seguirá siendo la autoridad técnica encargada de evaluar proyectos que requieren licencia ambiental, calificándola como “una agencia de la mayor capacidad técnica para garantizar que los proyectos se hagan bajo los mejores estándares ambientales existentes”.

Sin embargo, el ministro designado cuestionó el funcionamiento reciente de la autoridad, señalando que algunos requerimientos de la ANLA, como en el caso de Hidroituango, “huelen a hostigamiento” y podrían poner en riesgo la seguridad energética del país. Para Arjona, esto refleja una práctica que debe ser corregida mediante reformas que hagan más eficientes los procesos sin sacrificar el rigor técnico.

Fracking Sostenible: permitido con límites, prohibido en áreas protegidas

Uno de los puntos más polémicos del discurso de Arjona fue su postura sobre el fracking. El ministro designado aseguró que el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella permitirá avanzar en esta actividad siempre que se cumplan los más altos estándares tecnológicos y ambientales, bajo un modelo que él denomina “fracking sostenible”.

La clave: el fracking no se hará en parques nacionales, páramos ni cualquier área protegida. Arjona lo subrayó con contundencia: “De ninguna manera habrá fracking en parques nacionales, páramos o cualquier otra área protegida”, argumentando que estos territorios tienen protección constitucional y que el gobierno mantendrá intactas esas restricciones.

El Ministerio de Ambiente, según Arjona, no será el encargado de ejecutar el fracking, pero sí de supervisar que los criterios técnicos eviten daños ambientales irreparables. Como base, el gobierno usará los términos de referencia elaborados por un panel independiente de expertos años atrás, que ya redujeron al máximo los riesgos ambientales de esta técnica. Esta postura contrasta con el proyecto de ley que el Ministerio de Ambiente radicó en 2025 buscando prohibir totalmente el fracking en el país, argumento usado por la exparcular Lena Estrada para señalar que la técnica “no es segura ni para las personas ni para los ecosistemas” y que representa riesgos como contaminación del agua, aire y suelos, y consumo excesivo de recursos hídricos.

Consulta previa: que el Estado lidere, no los promotores de las iniciativas

Uno de los reclamos más fuertes del sector empresarial ha sido la demora de los procesos de consulta previa, que frenan proyectos de inversión en todo el país. Arjona planteó un cambio de enfoque radical: que estos procedimientos sean liderados por el Estado y no por los promotores de las iniciativas.

“Delegar la consulta previa a las empresas ha sido un error de base”, dijo el ministro designado. Según su visión, el Gobierno debe asumir directamente esa responsabilidad, establecer reglas claras y homogéneas, y evitar interpretaciones discrecionales que faciliten la aparición de nuevas comunidades durante los procesos.

Arjona también señaló la necesidad de coordinar este tema con el Ministerio del Interior, entidad encargada de definir las reglas para las consultas previas, lo que sugiere una reforma institucional que podría redefinir el equilibrio de poderes en la gestión de proyectos con impacto social y territorial.

Licenciamiento ambiental: más ágil, con IA y tiempos definidos

Para responder a la demanda de mayor competitividad, Arjona anunció una revisión del sistema de licenciamiento ambiental con el objetivo de reducir los tiempos de trámite sin afectar el rigor técnico.

Las medidas planteadas incluyen:

  • Fortalecimiento de la capacidad técnica de la ANLA.
  • Incorporación de herramientas de inteligencia artificial para acelerar análisis y decisiones.
  • Establecimiento de tiempos definidos para resolver solicitudes, con fechas claras y plazos garantizados.
  • Diferenciación de requisitos según el tipo y tamaño de los proyectos, evitando que iniciativas de bajo y alto impacto ambiental sigan procesos similares.

“Los tiempos de licenciamiento en Colombia para la competitividad deben reducirse sin sacrificar la calidad técnica; al contrario, reforzándola con base en la ciencia”, afirmó Arjona, subrayando que la tecnología y la evidencia científica serán pilares de esta nueva estrategia.

Burocracia y clientelismo en el sector ambiental

Aunque descartó eliminar entidades del sector ambiental, Arjona confirmó una revisión profunda de la contratación en el Ministerio de Ambiente y sus fondos adscritos, con el objetivo de reducir la burocracia y eliminar prácticas de clientelismo.

El ministro designado señaló que en el Fondo para la Vida existen más de 2.000 contratos de prestación de servicios, muchos de los cuales serían redundantes. Esto abre la puerta a una posible reestructuración administrativa que podría afectar cifras significativas de empleo temporal en el sector ambiental.

Impacto para el sector empresarial y la sociedad

Esta nueva línea política ambiental del futuro gobierno tiene claros efectos en tres frentes:

  1. Sector empresarial: gana certidumbre en plazos de licenciamiento y en la permanencia de la ANLA, aunque deberá operar bajo reglas más rígidas en consulta previa y con menor margen para interpretaciones discrecionales.
  2. Comunidades y territorios: se fortalece la protección de áreas estratégicas (páramos, parques), pero también se plantea un modelo donde el Estado lidera la consulta previa, lo que podría cambiar la dinámica de negociación con comunidades.
  3. Sistema energético e infraestructura: al buscar evitar “hostigamientos” percibidos en requerimientos de la ANLA, el gobierno pretende acelerar proyectos como Hidroituango y otras iniciativas clave para la seguridad energética y la conectividad del país.

Fotoportada: Foto: Pexels – Griya yuda / Equipo Abelardo de la Espriella

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